Columnas

Héctor Larios: ojalá no sea muy rencoroso / Arturo Soto

De un tiempo a la fecha, al secretario de Gobierno le llovió fuego amigo que es un encanto.

Un día sí y otro también, a Héctor Larios Córdova le cantaban las golondrinas desde muchos y muy variados espacios periodísticos, señaladamente aquellos que replican con más entusiasmo que efectividad las ansias de novillero de los protagonistas de las intrigas palaciegas.